Colombia
ha sido un país que ha pasado por distintas coyunturas a nivel económico,
político y social. Son diversas las problemáticas que han surgido alrededor de
construir un Estado social de derecho, por lo mismo la búsqueda constante de investigar a fondo los diferentes
problemas que aquejan a la sociedad colombiana, al igual que las diferentes
soluciones y estrategias para abatir dichos percances.
Por
ello la importancia de la educación pública
en el país, ya que esta garantiza procesos de educación, culturización y
transformación del pensamiento del individuo para el avance de la sociedad.
Las masas han sido de gran importancia en el
proceso de la educación pública en Colombia como elemento transformador de la
sociedad; el papel desempeñado en los últimos años por los estudiantes de las
universidades públicas, son una clara demostración de la fuerza que obtiene las
masas cuando se organizan para lograr objetivos comunes, muestra de lo
antedicho se observó en las últimas marchas en contra de la aprobación de la
ley 30 que consistía en una reforma a la educación.
Como
resultado de dichas marchas y manifestaciones en contra de la aprobación de la
ley 30, se crearon mesas de trabajo para una concertación. Los denominados All issue publics (El gobierno, profesores
y estudiantes) interesados en un tema importante para la sociedad se sentaron
para trabajar en la búsqueda de una salida pacífica y unas políticas claras de
equidad y calidad de la educación como derecho consagrado en la constitución
política de 1991.
En
una sociedad tradicionalista como la colombiana, la educación se ha ido
convirtiendo en un camino que abre la
oportunidad de “salir adelante”, el enemigo de la misma, la desigualdad social
que existe en el país; José Armando Hernández Bernal, Administrador de
Empresas, Especialista en Gerencia Financiera, y además Especialista en Docencia Universitaria dice:
“La desigualdad social y la brecha existente
en la distribución del ingreso colombiano, son temas que sin lugar a dudas
perjudican notoriamente el desarrollo económico, tecnológico e investigativo,
de los diferentes sectores económicos de nuestro país. Estos elementos
combinados con la corrupción y la indiferencia de la clase política colombiana,
llevan a que los problemas más graves de nuestra sociedad se agudicen. Es así
como el tema de la educación va tomando relevancia, cuando se piensa en una
salida viable y consistente a la problemática anteriormente planteada”.
La falta de
oportunidad y políticas claras al respecto, han hecho de la educación un
negocio sostenible, donde lo mejor de ella se queda en los centros privados.
El problema en la
educación va más allá de estrategias educativas; empezando por la remuneración
hacia los educadores teniendo en cuenta los salarios en otros países, en
Colombia el salario para quienes forjan a los futuros profesionales es poco;
José Armando Hernández afirma:
“Los docentes en Colombia reciben un ingreso inferior a
los promedios internacionales, también es evidente que algunos otros docentes
devengan mas de 10 salarios mínimos al mes, producto de la o las pensiones
otorgadas por los diferentes distritos o municipios del país, y aun así siguen
ocupando plazas que bien pueden ser cubiertas por otros jóvenes licenciados”
La educación pública
es un tema latente en la sociedad Colombia porque, ¿Cómo hablar de paz cuando
hay niños en las calles como expendedores de drogas? ¿Cómo se puede hablar de
una mejor sociedad, cuando la educación de calidad ha sido limitada para
muchos?
El ministerio de
educación en Colombia se ha encargado de promover una serie de ideas de
competitividad “Formar
para la productividad y la competitividad, mejorando la calidad de vida de los
ciudadanos” (página
oficial, Ministerio de educación) pero, ¿en dónde queda promover un espíritu
crítico e investigativo?
Según
Luis Enrique Orozco, filósofo de profesión, “En
cuanto a la posibilidad de crítica se refiere, consideramos que la educación a
través de una verdadera formación integral debe contemplar la crítica y la
autocrítica como un interesante y permanente ejercicio intelectual de
decantación científica e ideológica, a través del cual se interiorizan las
externalidades, con el rol de cumplir su verdadero fin de ente transformador y
enriquecedor del pensamiento social en su conjunto. Es de resaltar además, que
la crítica cumple su cometido de transformación creativa cuando es objetiva por
principio y constructiva como fin”
Para
lograr una educación integral, se empieza por arraigar conceptos que solo desde
la niñez y con la educación enseñada en la básica primaria da pie para el
desarrollo de ciudadanos integrales (responsabilidad, disciplina, compromiso);
en la secundaria sigue la labor de construir esos “personajes” íntegros, donde
la importancia de sembrar conocimientos con mira a la investigación, a la critica y el
pensamiento autónomo, es la clave para la consolidación de profesionales
críticos y competitivos.
No
se debe dejar de lado el papel que juega el Estado en la educación como público activo, este es sumamente
importante, de él depende la estructuración de procesos educativos que
complementen la formación integral de
los individuos. El aporte a la educación debe ser significativo, si bien, el
Estado está en constante lucha en contra de la violencia, pobreza, desigualdad,
estas en gran medida se combate con las oportunidades, con políticas claras de
educación, culturización y desarrollo en los campos de la tecnología todos en
mira a desarrollar estrategias de una verdadera educación publica, donde los
recursos de todos se inviertan en todos y no en unos pocos.
No
obstante, la corrupción al interior del Estado deteriora la educación en la
medida de que muchos de los recursos
destinados a la causa quedan en manos de pocas personas que buscan un bien
económico; es un agente que contribuye a la desigualdad social que se vive en
Colombia. Es la sombra del poder, del monopolio, de intereses particulares que
priman ante las oportunidades de un colectivo de personas que buscan en la
educación una opción de vida.
El gobierno se ha
interesado por expandir la educación por todo el territorio nacional y de forma
gratuita, pero esto es sólo el principio de la tarea del Estado, lo segundo es
promover la educación con calidad y para ello debe contar con el personal
idóneo y capacitado. Las nuevas políticas de educación parecieran estar
enfocadas al mejoramiento de la misma, es importante la implementación de
programas de evaluación que permitan conocer
realmente la situación de los escolarizados con el fin de estar en
constante replanteamiento y estructuración de métodos que permitan
acercarse a los objetivos que se han
impuesto desde la administración pública
con referente a la educación de calidad en Colombia.
María Fernanda Campos,
Ministra de Educación afirma: “se
están escapando errores en el aprendizaje de los niños. Con
estas evaluaciones anuales, vamos a detectar en los niños dónde están los
problemas de aprendizaje y con base en ello mirar qué metodología pueden
adoptar los docentes para fortalecer las debilidades" (artículo del Colombiano)
Un problema latente en
la sociedad colombiana es la falta de culturización y concientización en
la importancia que tiene la educación
como herramienta fundamental para el desarrollo de una sociedad. Por ello el
gobierno ha implementado el plan de educación gratuita con el fin de que ningún
niño o joven quede desescolarizado, y para ello ha invertido en planes de
mejoramiento en instituciones educativas y en centros de educación superior de
carácter público.
Un individuo sin
educación aporta de manera significativa al avance del deterioro de la misma,
ya que como agentes activos en una colectividad, no estarían capacitados para
afrontar los devenires de la sociedad moderna.
La educación pública en
Colombia es un deber del Estado y un derecho de los individuos.